Ganesha, el removedor de obstáculos

Ganesha es una de las deidades más conocidas y adoradas del panteón hindú. Su imagen puede encontrarse en todas partes de la India, aunque el culto a Ganesha está ampliamente difundido en toda Asia y en años recientes ha llegado a países occidentales.

Este Dios es usualmente representado como alguien de piel color roja, con una gran barriga, cuatro brazos, una cabeza de elefante con un solo colmillo y montando un ratón.

Es hijo del Dios Shiva y su esposa Parvati. Se dice que Shiva decapitó a Ganesha al no admitirlo como su hijo pero al ver la tristeza de su mujer quiso remediarlo otorgándole la cabeza del primer ser viviente que encontrara en su camino, que fue un elefante.

Es frecuentemente adorado como el removedor de obstáculos, maestro de la inteligencia y sabiduría, así como Dios de la buena suerte. Es por esto que solemos encontrarlo encima de las puertas de entrada de casas y templos. Asimismo, se le invoca antes de iniciar una actividad importante, para que todo obstáculo sea eliminado y se alcance fácilmente buena fortuna en lo que se realice, siempre que no sea con fines egoístas. Cuando ponemos en marcha algo, rezamos la conocida frase “Shri Ganeshaya Namah” (hago reverencia al adorable Ganesh).



Sanando en el Temazcal

 

 

El temazcal es un sauna natural a vapor. Otorga una profunda purificación física, emocional y mental. Las toxinas estancadas en el cuerpo son eliminadas a través de la sudación. Nos reconectamos con lo simple, con los elementos, con la naturaleza y con nosotros mismos

 

Temazcal es una de las prácticas más antiguas del reino de la medicina curativa y holística natural. Tal como se lo practica actualmente, se basa en los métodos de sanación tradicionales utilizados por los antiguos indígenas de América del norte y central. También llamada "casa de piedras calientes", su efecto sigue el mismo principio físico que el de los baños turcos y de los del norte de Europa: es una estructura cerrada de pequeñas dimensiones en la cual se introducen piedras porosas previamente calentadas al rojo vivo. Adentro se salpica agua y esencias sobre tales piedras, llenando el espacio interior con vapor. Bajo la acción de este calor húmedo se proponen diferentes actividades a los participantes, las cuales producen diversas experiencias y generan variedad de efectos físicos. Esta estructura circular actúa como vórtice de la energía donde con gran poder se manifiesta la intuición, comprensión, perdón, liberación de conflictos o de experiencias traumáticas. Es un portal o acceso a un estado diferente de pensamiento, donde es fácil experimentar directamente la realidad. La presencia del calor y la obscuridad, junto con la sabiduría de las Ancianitas (piedras volcánicas) facilita la curación de enfermedades del cuerpo y del alma, como aquellas que tienen que ver con el dolor y los miedos. Dan la oportunidad de conectar con la esencia espiritual, descubriendo el verdadero curador dentro de uno mismo, experimentando lo Universal y sintiendo lo sagrado en lo simple y natural.

 

 

 

La oscuridad, el misterio, el contacto con el otro al compartir un espacio tan pequeño, como si se conformase un solo cuerpo, y un calor intenso que llega a desafiar los límites de nuestra mente. En el vientre calentito de nuestra Madre Tierra, recibiendo el poder sanador de la alquimia de los elementos, protegidos por los espíritus de la naturaleza y por los ancestros.

 

 

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